El precio de la vivienda es solo el punto de partida. Comprar una casa implica una serie de gastos e impuestos adicionales que, en conjunto, suelen suponer entre un 10 % y un 12 % del precio de compra. Conocerlos de antemano evita sorpresas de última hora al firmar.
Impuestos: la partida más importante
Vivienda de segunda mano: ITP
El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) grava la compraventa de vivienda usada. El porcentaje lo fija cada comunidad autónoma y suele moverse entre el 6 % y el 10 % del valor de la vivienda (o del valor de referencia catastral, si es superior al precio de compra).
Vivienda nueva: IVA + AJD
En obra nueva se paga IVA (el 10 % en la mayoría de casos, salvo vivienda protegida) más el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), que varía por comunidad autónoma y suele situarse entre el 0,5 % y el 1,5 % del precio de la escritura.
Gastos de gestión de la operación
- Notaría: honorarios regulados por arancel público, dependen del precio de la vivienda; orientativamente entre 600 € y 1.000 € para una vivienda de tamaño medio.
- Registro de la Propiedad: inscribir la vivienda a tu nombre tiene un coste también regulado, habitualmente entre 400 € y 700 €.
- Gestoría: si delegas los trámites (liquidación de impuestos, inscripción), suele costar entre 150 € y 400 €.
- Tasación: el banco exige tasar la vivienda para conceder la hipoteca; suele costar entre 250 € y 450 €, y corre de tu cuenta.
Gastos asociados a la hipoteca
- Comisión de apertura: un porcentaje sobre el capital financiado, si el banco la aplica (cada vez menos habitual).
- Seguro de hogar obligatorio para la hipoteca, y a menudo seguro de vida para acceder a mejores condiciones.
Desde 2019, la Ley Hipotecaria traslada al banco el pago del AJD, la gestoría y el registro en la mayoría de casos, lo que ha reducido notablemente los gastos que asume el comprador respecto a años anteriores, aunque conviene confirmarlo en cada operación concreta.
Cómo verlo reflejado en tu simulación
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