No existe una respuesta universal a si es mejor una hipoteca fija o variable: depende de tu tolerancia al riesgo, de tu horizonte temporal y del momento del ciclo económico en el que te encuentres. Lo que sí puedes hacer es entender bien cómo funciona cada una y simular los números con tu propia situación.

Hipoteca fija

El tipo de interés se mantiene idéntico durante toda la vida del préstamo, normalmente entre 15 y 30 años. Tu cuota mensual no cambia nunca, salvo por variaciones en los seguros vinculados.

Ventajas

Inconvenientes

Hipoteca variable

El tipo de interés se compone del Euríbor más un diferencial fijo que aplica el banco, y se revisa periódicamente (lo habitual es cada 6 o 12 meses). Tu cuota sube o baja seg��n se mueva el Euríbor.

Ventajas

Inconvenientes

Hipoteca mixta: un término medio

Combina un periodo inicial a tipo fijo, normalmente entre 5 y 15 años, seguido de un periodo variable referenciado al Euríbor hasta el final del préstamo. Es una opción intermedia para quien quiere estabilidad los primeros años, cuando el capital pendiente es mayor y una subida de tipos pesa más, y está dispuesto a asumir cierta variabilidad después.

Con nuestra calculadora hipotecaria puedes simular las tres modalidades con el mismo precio de vivienda y plazo, ajustando el Euríbor y el diferencial, para comparar la cuota inicial y cómo evolucionaría.

¿Cómo elegir?

Algunas preguntas que te pueden ayudar a decidir:

Sea cual sea tu elección, lo importante es comparar la TAE (que incluye comisiones y seguros vinculados, no solo el tipo nominal) entre varias entidades antes de firmar.